¿Será que la gran mayoría de empresas optan por una guerra de precios al tener muchos competidores, y no se dan cuenta que lo que están haciendo es sumergirse en un 'Oceano Rojo', lo cual traerá poca rentabilidad y ningún tipo de ventaja competitiva?
Me gustaría utilizar un ejemplo muy ilustrativo que va a dilucidar el qué hacer para destacar frente a nuestros competidores, cómo lograr diferenciarse y aportar unas características que impongan nuestra marca personal para hacernos únicos e inconfundibles.

El Cirque de Soleil fue fundado en el año 1984, su competencia lleva más de cien años, y aún asi destaca por tener un reconocimiento único a nivel mundial siendo ganadora de casi cincuenta premios por su innovación y creatividad, su popularidad sobrepasó fronteras, cuenta con cuatro mil empleados, treinta y dos años en promedio, provienen de cuarenta países, hablan veinte y cinco idiomas distintos, sus representaciones han conseguido llegar a más de ochenta millones de espectadores en más de doscientas ciudades de los cinco continentes, facturando alrededor de 420 millones de dólares en ventas y logrando así un crecimiento anual del 33%.

Y así uno se pregunta. ¿Cómo pueden lograr estos resultados, si estamos hablando de un mercado que no está creciendo?
Ahora analicemos esto desde el punto de vista de nuestras empresas. En nuestros proyectos, ¿no estaremos peleando por el mismo mercado? En el caso de los circos convencionales, ellos estaban inmersos en una competencia feroz para ver quién conseguía atraer a los mejores payasos, los mejores domadores, las mejores estrellas; peleando por un mercado en decrecimiento y 'comoditizado'. ¿Porqué no optar por ser como este jugador que ha sido diferente?

La innovación está alineada con todas sus actividades, desde las grandes barreras de entrada y diferenciación. La música en vivo, temas originales, hay danzas, ofreciendo la diversión y emoción propias del circo junto con la sofisticación y riqueza intelectual del teatro. Llegando así a su público objetivo que incluye a no solamente niños sino también adultos, quienes a fin de cuentas son los que pagan, ¿no es cierto? ¿y los tenemos identificados? No será que estamos tratando de atraer a niños (clientes) que no van a pagar?

Al fin y al cabo, la innovación no es tecnología, ni tampoco mayores recursos, ni mayor participación del mercado, se expresa en términos de utilidad para el cliente.

Es entender QUE QUIERE EL CLIENTE y alinear a la organización que realmente queremos conseguir. ¿Cuáles son nuestros payasos, elefantes que debemos eliminar?, ¿porqué no enfocarnos?, ¿qué debemos agregar y resaltar en nuestra oferta?. Es fácil decidir que hacer, lo difícil y más importante es decidir que NO hacer!
¿Nuestro producto o servicio está diseñado para ganar?,¿que tienen nuestros proyectos de diferentes para el consumidor?,¿cuál es nuestra innovación?
Y ahora, la pregunta más importante es: ¿cuál va a ser tu ventaja competitiva?
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